5 Formas de descansar entre examen y examen

Estamos en el mes de los exámenes y a medida que avanza nuestras fuerzas van disminuyendo fruto del cansancio y los esfuerzos realizados. Desde el punto de vista de la psicología lo que necesitamos para no bajar el ritmo es aprender a descansar entre un examen y otro, ¿cómo?

06 Junio 2017

Descansar es necesario para recuperar las fuerzas en el estudio

El mes de junio es el mes más largo para las estudiantes universitarios porque es el mes de los exámenes finales. En los primeros días de estudio empezamos con fuerza, con energía y con ganas, pero es habitual que con el paso de las semanas y al haber realizado algún examen esas fuerzas vayan disminuyendo. ¿Qué puedes hacer para seguir con el mismo ritmo?

Si hay algo que debemos hacer para no bajar nuestro rendimiento en mitad de los exámenes, es descansar. Nuestro cerebro necesita desconectar, liberarse y nuestro cuerpo necesita ejercitarse, y soltar toda la tensión acumulada y la ansiedad. Por ello ver la tele, estar con el móvil, entrar en las redes sociales, es algo que nos ayuda a desconectar en las pausas del estudio, pero si lo que buscamos es un descanso después de un examen que nos ayude a recuperar las fuerzas para estudiar el siguiente, desde el Grado de Psicología recomiendan estas 5 formas para descansar entre examen y examen.

  1. Realiza ejercicio físico: da igual qué tipo de ejercicio físico pero haz que tu cuerpo se active corriendo, andando, nadando o como más te guste. De esta forma soltarás la tensión acumulada.
  2. Toma el aire: da un paseo por el barrio o realiza parte de tu trayecto a la biblioteca andando.
  3. Escucha música: busca algún momento del día en el que puedas escuchar música bailando y cantando, es una forma de oxigenarte, moverte y motivarte.
  4. Haz ejercicios de relajación: si estás muy estresado, prueba con ejercicios de relajación, estirar los músculos etc.
  5. Duerme: si lo que tienes es falta de sueño acumulado, duerme una siesta corta y da un descanso a tus neuronas. La recomendación de los expertos es que la siesta no sea superior a los 25 minutos, ya que si no, puedes entrar en una fase profunda de sueño y ser más difícil espabilarte de nuevo.