¿Cómo ser mediador familiar y penal?

La mediación penal es la forma de resolver conflictos de una manera alternativa, promovida por el juzgado y realizada por un equipo especializado en el sector. La mediación no sustituye a la sentencia, pero es parte fundamental de ella.

26 Marzo 2019

Grado en Criminología

Cuando se produce un delito o falta, puede haber un sistema alternativo para la resolución del enfrentamiento, con el objetivo final de llegar a un acuerdo entre las dos partes. De estos acuerdos se encargan los mediadores familiares y penales, es decir, profesionales capacitados para dicho papel.

Mediadores pueden ser aquellas personas naturales que estén en pleno ejercicio de sus derechos civiles, además deberán contar con formación específica para ello. Los conocimientos adquiridos en dichos estudios serán de ámbitos jurídicos, psicológicos, negociación, ética y resolución de conflictos.

Uno de los grados que capacita como mediador penal y familiar es el de criminología. Se podría decir que la criminología es una ciencia multidisciplinar, la cual abarca el estudio de la etiología y realidad del delito, así como la forma de tratar a la víctima y al delincuente. Todos los conocimientos adquiridos durante los estudios universitarios encajan perfectamente para la profesión de mediador.

La parte más importante de esta profesión, es la de ser útil como canal de comunicación entre las partes. El mediador facilita las herramientas necesarias para entender el problema que hay, con la finalidad de resolverlo de la forma más fácil y económica posible.

Los criminólogos además de mediadores familiares y penales, también tienen amplias salidas profesionales en las que pueden especializarse:

  • Delegado de libertad vigilada.
  • Director de equipos de consultoría legal y criminológica.
  • Asesor de letrados, políticos y empresas de seguridad.
  • Diseñador y gestor de programas de prevención e intervención.
  • Perito criminólogo en tribunales de justicia y criminalista en distintas especialidades.