Consejos para hacer una buena exposición

Exponer en público no es una tarea fácil, ya que la mayoría de las personas tienen miedo a equivocarse y eso les provoca nerviosismo y tensión. Para realizar una exposición es necesario estar calmado, tener carisma, destrezas comunicativas y conocimientos sobre la materia. Todo esto se va mejorando con el tiempo a medida que se va practicando.

20 Febrero 2018

Confía en tu don de palabra

 

Una exposición oral consiste en hacer una ponencia sobre un tema del que previamente se ha investigado. Para que todo salga bien y estés contento con el resultado hace falta prepararla muy bien. Si deseas comunicar algo tienes que estar muy seguro de lo que hablas y ser contundente en tus palabras para que calen en los oyentes.

Aprender a comunicar es un proceso lento y que requiere invertir mucho tiempo en ello si se desea mejorar. Hay que ser consciente de esta situación y no frustrarse si al principio las cosas no salen como queremos. A continuación te vamos a dar una serie de consejos para que puedas enfrentarte a tus miedos cuando tengas que hablar en público.

  • Prepara tus exposiciones una semana antes. Es muy importante que dediques una parte del día a preparar todo lo que vas a decir. Organiza tu tiempo para que poco a poco vayas adquiriendo más seguridad y confianza en ti mismo. De esta forma, el aprendizaje de la exposición costará menos esfuerzo y todo será más fluido. Llegar con la ventaja de saber lo que vas a decir te permitirá dejar a un lado los nervios y estar más motivado para exponer.
  • Infórmate bien acerca del tema que vas a exponer. Es fundamental que te informes de todo lo que vas a hablar antes de montar el guión. Dibuja un esquema con las palabras clave en el centro y a partir de ahí desarrolla el contenido de cada una de ellas.
  • Fija la idea central y elabora tu discurso entorno a ella. Hay que tener muy claro cual es el tema sobre el que queremos hablar y para ello hay que saber cual es la idea sobre la que se van a ir desarrollando los subapartados. Es importante exponer la idea principal los primeros dos o tres minutos. De esta forma el público sabe desde el principio de lo que se va a hablar.
  • Elabora una introducción llamativa. Los primeros minutos de exposición son cruciales, ya que estos son los que determinarán si el tema sobre el que se va a hablar es importante para los oyentes o no. Resulta muy interesante empezar con una pequeña historia que enganche al público.
  • Lee tu discurso en alto. Una vez terminado, tienes que repasar la presentación en voz alta. Así, te darás cuenta de los errores que cometes y podrás rectificarlos. Practica delante de algún familiar o amigo que te pueda aconsejar, incluso delante de un espejo.

Por último, te dejamos una serie de consejos sobre retórica, oratoria y comunicación eficaz de Pablo Salvador Blesa Aledo, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación - UCAM.