Inteligencia emocional en el trabajo

La inteligencia emocional es un concepto cada vez más extendido entre las empresas y el personal de Recursos Humanos. Trata de aprender a gestionar y entender las emociones, ya sean tanto las de otra persona como las propias.

18 Julio 2019

¡Aprende a gestionar las emociones!

La inteligencia emocional es aplicable en todos los ámbitos de la vida, pero según los expertos, en el trabajo puede ser muy importante para evitar situaciones de estrés o ansiedad. Daniel Goleman, psicólogo que acuñó el término inteligencia emocional, la definía como “capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones”.

La inteligencia emocional no es innata, se puede aprender y practicar, se trata de conocimientos que se adquieren con el paso del tiempo. Algunos psicólogos aseguran que las personas que deciden emplear la IE en el trabajo notan una mejoría y aumento de su satisfacción laboral, así como la relación con su entorno laboral.

Goleman establece cinco habilidades que componen la Inteligencia Emocional en el empleo:

  1. Autoconocimiento: Se trata de la capacidad de conocer nuestros propios sentimientos y estados de ánimo, poder conocer cómo reacciona nuestro cuerpo ante situaciones de estrés y tensión. De esta forma podríamos evitar aquellas cosas que nos provocan determinadas sensaciones negativas.
  2. Autocontrol: Una vez que una persona se conoce a sí misma puede controlarse, pero no al contrario. Esta parte de la Inteligencia Emocional tiene como función tener bajo control los momentos de ira y nerviosismo, esto ayuda a las relaciones interpersonales.
  3. Automotivación: Una vez que las emociones negativas están bloqueadas en nuestro cerebro, podemos potenciar las positivas como pueden ser la motivación, creatividad o ilusión. Estas emociones positivas sólo pueden salir si las negativas están controladas.
  4. Empatía: Esta habilidad es para poder detectar las emociones de los demás, cómo les puede afectar una emoción o situación determinada. Sólo se podría tener esta habilidad teniendo las demás controladas, es decir si una persona no conoce sus propias emociones difícilmente va a conocer las de los demás.
  5. Gestión social: Si posees empatía y sabes lo que siente la otra persona, podríamos influir en ella. Se puede ayudar a otras personas a bloquear sus emociones negativas y acercarles a las positivas como la motivación. Este sería el punto al que deberían de llegar los responsables de las empresas que tienen relación con la mayoría de los empleados.