La familia lo primero, el trabajo después

El trabajo y la familia se hacen cada vez más compatibles gracias a los derechos que se otorgan a los trabajadores para poder dedicar el tiempo necesario en casa.

21 Febrero 2019

La familia, lo primero.

La familia se encuentra situada en la cúspide de la pirámide de las prioridades de una persona, por lo que en el momento en que se debe compaginar el tiempo entre trabajo y familia las dificultades aparecen. Los padres y madres buscan pasar más tiempo con sus hijos, pero en algunas ocasiones el trabajo no se lo permite.

En este caso, el concilio laboral ofrece una serie de derechos que garantizan una buena relación entre el trabajo y nuestros seres más queridos. Por un lado están los derechos retribuidos, dentro de los que se encuentran el permiso de maternidad y el de paternidad. También estarían en este grupo el permiso de lactancia, las vacaciones o permisos en el caso del fallecimiento de algún familiar de segundo grado.

Por otro lado, el trabajador también tiene derechos no retribuidos como los que le permiten una reducción de jornada, lo que conlleva una reducción salarial pero que ofrece la posibilidad de ajustar su horario en función a sus necesidades. Por último, en este grupo se incluye la excedencia, que se divide en voluntaria, guarda legal (cuidado de los hijos), o cuidado de familiares hasta segundo grado.

Cada vez son más las empresas que apuestan por una mayor flexibilidad a la hora de esta conciliación laboral y familiar, permitiendo incluso trabajar desde casa, realizar las reuniones de forma online o permitir un horario intensivo para poder atender las necesidades familiares.

Las facilidades para cuidar de la familia a la vez que se trabaja son cada vez más, así como en los estudios. Cada vez más personas deciden estudiar cuando ya tienen un trabajo o están a cargo de la familia, cosas que parecen incompatibles pero que cada vez más gente logra gracias a los estudios Online como los que ofrece la UCAM.