Sin estrés, agobios y otros síntomas

El estrés y el agobio ¿cómo puedo librarme de ellos en épocas de exámenes o cuando tengo que hablar en público? Conoce 5 sencillas claves que recomiendan los expertos para combatir estos síntomas.
 

15 Diciembre 2016

El estrés o el agobio nos puede bloquear en algunas situaciones

A pesar de los consejos de los demás o de nuestra experiencia, nos seguimos poniendo nerviosos y estresando antes de una prueba, una entrevista o a la hora de hablar en público, es algo que por mucho que nos empeñemos nos es muy difícil evitar, pero, ¿realmente sabemos manejar nuestros sentimientos en esas situaciones? Sí, pero sólo si conocemos las claves que nos recomiendan muchos expertos en psicología, para no ir por la vida atropellando al resto.

Es cierto que un poco de agobio y de estrés nos hará rendir más, darnos prisa y ponernos manos a la obra, pero cuando ese mismo estrés nos bloquea, pasa de ser un estímulo a ser un obstáculo para nuestro rendimiento académico, porque hace que nos quedemos en blanco ante una multitud de personas o ante las preguntas del examen, aún sabiéndonos toda la materia y estar bien preparados.

¿Por qué nos pasa esto? principalmente por 2 cuestiones, la primera porque a veces tenemos más cosas de las que podemos abarcar, o porque no nos planificamos con tiempo. La segunda, porque no confiamos en lo que sabemos, perdemos seguridad y dejamos que nuestra mente crea efectivamente, que no sabe nada. Por tanto, una vez que nos hemos planificado, lo que debemos hacer es confiar en nosotros mismos y aumentar la confianza apoyándola en las horas de estudio, en los repasos que hemos hecho, en que sabemos la materia y en que todo irá bien, debemos evitar cualquier pensamiento negativo. Como dijo un sabio “En cualquier circunstancia de la vida siempre existe un lobo bueno y otro malo, pero sólo gana aquel que tú quieras alimentar”, en los exámenes, a la hora de hablar en público, el lobo bueno es la confianza y seguridad; el malo el miedo, así que para que gane la confianza, deberíamos alimentarla con lo que pensamos y hacemos.