Técnicas para descansar la mente

La mayoría de la gente no se para a pensar en lo bueno que resulta descansar la mente de vez en cuando. Huir de los problemas que te atormentan y evadirte por un segundo de la realidad es un placer que nadie te puede arrebatar. Por este motivo, es necesario que saques un tiempo para ti mismo y no pienses en nada, solo disfruta de la calma y del silencio.

16 Noviembre 2017

Busca la tranquilidad que necesitas.

Salir de la rutina, romper las reglas... resulta necesario para encontrar un equilibrio mental entre el trabajo o los estudios y el ocio. Los ajetreos que existen en el día a día no permiten mantener la mente en un estado firme. Para ello, es importante tener en cuenta los beneficios que aporta tener la mente descansada:

  • Disminuye la frecuencia cardiaca. El corazón se sentirá más relajado y por lo tanto mejorará la salud.
  • La respiración será más pausada y, por lo tanto, se necesitará menos oxígeno para respirar.
  • Los músculos estarán más relajados y se sentirán mejor.
  • Nos encontraremos con mayor energía y aumentará la concentración.
  • Seremos más hábiles a la hora de resolver problemas.

Estos son algunos de los beneficios que te ayudarán a mejorar. Para lograrlos será necesario realizar una serie de técnicas que te permitirán encontrarte con tu yo interior. Aquí te dejamos tres de ellas que te servirán de gran ayuda.

  • Meditación: Alejar las preocupaciones y centrarte en lo verdaderamente importante te ayudará en tu día a día. Lo ideal para meditar es buscar un espacio en el que te encuentres cómodo y reine el silencio. Siéntate, pon la espalda recta y cruza las piernas, pasarán miles de pensamientos por tu cabeza pero debes dejar que se vayan e intentar poner la mente en blanco.
  • Mantén apartados los dispositivos electrónicos: El móvil, la tablet, el ordenador, la televisión… debemos dejarlos a un lado ya que sería volver a caer en el día a día y necesitamos momentos de desconexión total para alcanzar el bienestar mental.
  • Sal a pasear y respira aire fresco: Andar por un lugar silencioso en el que habite la calma y la tranquilidad reduce los niveles de estrés. Estar en contacto permanente con la naturaleza hace que tu estado de ánimo mejore.

Recuerda que no se puede vivir sumergido en la rutina y que, a veces, es necesario romper con todo y dedicar tiempo para ti mismo, dejando a un lado cualquier pensamiento que te pueda atormentar. ¡Dedícate tiempo y demuéstrale al mundo la mejor versión de tu yo interior!.